Esperanza Marchita

Este es el Blog Oficial donde encontrarás información sobre mi candidatura

Políticos que siempre hacen lo mismo

leave a comment »

Alberto Aziz Nassif

El Universal, 10/noviembre/2009

No pasa un día sin que la clase política dé muestras de que sólo representa el opaco juego de sus propios intereses; legisladores que son correas de transmisión de los que mandan: los grandes empresarios, la Iglesia, las televisoras, los líderes sindicales aliados al gobierno. Nada nuevo, sólo más privilegios fiscales, autonomía institucional vulnerada, gasto clientelar y mucho dinero para la partidocracia.

Así llegan a San Lázaro en helicópteros los nuevos señores feudales —los gobernadores— a pedir recursos para sus estados y luego se dan el lujo participar en una gran comilona, en la que celebran su hazaña. Así cambiaron la decisión sobre la exención fiscal en telefonía, y los que antes votaron contra el proyecto ahora lo apoyaron con su voto (panistas “rajones”, como les dijo el senador Pablo Gómez, sin proyecto ni palabra), porque las televisoras los amenazaron con desaparecerlos de la pantalla. Así vimos cómo el PRI y el PAN decidieron votar una vez más —como siameses— por el continuismo en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y elegir un ombudsman que será más de lo mismo; una institución muy lejana de lo que se necesita para defender a los ciudadanos de los abusos del poder. Así el Senado decidió hace poco avalar la propuesta de Los Pinos y confirmar a las dos nuevas comisionadas para el IFAI. Así han decidido y decidirán los nombramientos que siguen. Simplemente, políticos que siempre hacen lo mismo, pero cada día peor, porque fortalecen el desencanto en un país atrapado por las inercias del poder.

Poco a poco el juego del poder de los grandes intereses se ha comido a mordiscos los pocos espacios democráticos que se abrieron hace unos años. Se pensó que los organismos constitucionales autónomos representaban los espacios institucionales para construir una democracia. Nos equivocamos. La autonomía de las instituciones democráticas ha sido vulnerada. Nada nuevo. Se empezó con el IFE en 2003, y ahora se hace de forma permanente. Hoy ya es una costumbre que ganen los intereses de los partidos y prevalezcan sus cuotas, para tener instituciones a modo, con operadores (comisionados, consejeros, presidentes) sin peso propio ni prestigio profesional, que puedan ser, como señaló Bajo Reserva, fáciles, manejables, masticables, dóciles (EL UNIVERSAL, 5/XI/09).

En los próximos días se intensificará el ritual de pedir recursos porque viene el reparto del pastel fiscal, los recursos que se gastarán en 2010. La inercia para repartirse el dinero será la lógica clientelista que ha crecido a la sombra de gobernadores que cada año cuentan con más recursos, pero con menos contrapesos y con débiles mecanismos de rendición de cuentas y transparencia. Todos quieren más dinero. Después de subir los impuestos a los trabajadores cautivos, a los consumidores y a las empresas, viene la otra cara de la moneda: gastar a manos llenas, con la lógica electoral como centro rector de las decisiones, ganar votos y comprarlos, sobre todo en el mercado que se ha formado entre pobreza y política electoral. En 2010 habrá 10 gubernaturas en juego y, además, también se renovarán mil 523 alcaldías, 282 diputados de mayoría y 176 diputados plurinominales. Por eso es importante jalar recursos. Otra vez casi la mitad del país estará metido en un proceso electoral.

Todos quieren más dinero, desde la Oficina de la Presidencia de la República, que quiere pasar de 73.5 millones a 145.9 millones de pesos; la Secretaría de Gobernación, que quiere 62.7% más para la Dirección General de Coordinación de Entidades Federativas; Relaciones Exteriores, que también pide más en su dirección para África y Medio Oriente; Comunicaciones y Transportes, que pide aumento, hasta los órganos “autónomos” (Reforma, 4/XI/09). Quieren más el Legislativo y el Judicial y, por supuesto, vendrá con importante aumento al presupuesto para seguridad. ¿Dónde quedó el discurso de la crisis, los recortes y la austeridad? Pues donde debe estar: en los menores ingresos de las familias y los trabajadores, porque así lo manda la Ley de Ingresos.

En la selva de intereses no se puede perder de vista a los partidos políticos, los más privilegiados de todos. Tienen el único gasto cuya fórmula se encuentra establecida en la Constitución (artículo 41, fracción II, inciso A). Ahora se repartirán nada más 3 mil 12 millones de pesos. Una de las democracias más caras del mundo en la que el valor del voto es de 224 pesos, cuando en Brasil es de 4 o y en Argentina de cinco pesos. ¿A qué equivale este gasto? A 500 mil familias más en el Programa Oportunidades o a 600 mil familias en el Seguro Popular. Pero todo se irá en pitos y flautas para que los partidos mantengan su burocracia y compren votos.

En este contexto aparece la campaña ciudadana ¡Ya Bájenle! Se propone otra fórmula para que en lugar de multiplicar el 65% del salario mínimo del DF por el total de ciudadanos del padrón electoral, que sea, por ejemplo, por el total de votos válidos, con lo que se ahorrarían mil 700 millones de pesos. Muy recomendable. Al 91% de los ciudadanos les parece bien una reducción al gasto partidista (EL UNIVERSAL, 9/XI/09).

Así está este país, con privilegios fiscales, autonomía cuestionada, gasto clientelar y mucho, mucho dinero para la partidocracia

Anuncios

Written by albertoserdan

10 noviembre 2009 a 12:29

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: